XIII Jornadas – Tiresias

XIII Jornadas

La experiencia del psicoanálisis nos muestra que la vida sexual de los seres hablantes-caso por caso- es una invención absolutamente singular, aun cuando los ideales normativos intenten continuadamente descalificarla y ocultarla. Los goces sexuales toman la forma de creaciones contingentes, más allá de cualquier idea de transgresión, haciendo caer el totalitarismo de una definición universal para los roles masculinos y femeninos como lo afirmara Lacan en Ou pire (1972): “El hombre y la mujer, no sabemos lo que son”.

Así, puede entenderse que los sujetos reclamen en la cultura actual y hasta lo trágico, siguiendo la lucha que comenzó con el feminismo y continuó con la teoría de género, el derecho a una sexualidad no fijada por modelos eternos. En nuestra civilización parece comenzar a conmoverse el consenso de terapeutizar toda manera de vivir la sexualidad cada vez que ésta se desplaza de una supuesta lógica de la normalidad.

No por ello se aclaran, sin embargo, los malentendidos del trato imposible entre los sexos. Cualquier patrón que pueda presentarse como ordenador en este tema, muestra que no se trata más que de una simple línea dibujada en la arena o en el cuerpo. Pasada esa raya, ya no hay límite y eso es al menos lo que la sexualidad femenina nos enseña siempre que sepamos escucharla.

La vida sexual y sus relaciones con lo inconsciente, merece ser replanteada desde estas nuevas enseñanzas, las que el goce singular de los seres hablantes muestra en acto. Las elecciones del sexo están en relación con lo que Lacan denominó sexuación, un neologismo que aleja cualquier noción de identidad, una operación donde el sujeto hace su elección inconsciente de goce -goce fálico para todos o lo infinito del goce femenino- más allá del semblante, del registro civil y de la anatomía. Una elección del sexo, del goce sexual, es también una elección de objeto sobre la que el sujeto construirá sus propios escenarios.
De forma radical, esto sitúa al psicoanálisis más allá de cualquier aspiración a la hétero-normatividad -crítica muy en boga por parte de los teóricos del movimiento queer- pues sobre el goce femenino ni el organismo ni el lenguaje pueden decirnos nada, dado que éste es un goce que se escapa a cualquier ilusión normalizante. Trataremos entonces de las elecciones del sexo, orientadas éstas desde la imposibilidad que existe de armonizar la relación sexual, cuestión que solamente y de forma contingente puede ser velada por el amor.
Ejes temáticos

  • La norma imposible del sexo
  • El declive del padre
  • Hallazgos y herejías de la sexualidad: variaciones sobre el objeto sexual
  • Género y sexuación
  • Perversiones clásicas y contemporáneas
  • El debate entre el deseo y el amor
  • Los trazos sobre el cuerpo
  • La relación sexual no existe: inventar “su” relación sexual
  • El goce femenino: ¿sólo ellas?