Una mujer / Un trans – Tiresias

Una mujer / Un trans

“Su mujer fue la primera en saberlo.” Así da comienzo David Ebershoff a su novela “The Danish Girl” publicada en el 2000.

Se trata de la versión particular de un novel escritor californiano sobre la vida de un transexual en las primeras décadas del siglo XX: Einar Weneger quien adoptó la transformación femenina bajo el nombre de Lili Elbe, apellido tomado del río Elba. Pero la historia de este pintor paisajista danés no va sin la de su compañera y esposa también pintora Greta o Gerda Weneger quien triunfó en París en los años 20 y 30 con sus cuadros de una enigmática mujer y como ilustradora.

Aunque es una obra de ficción “libremente inspirada” en el caso de esta pareja, el autor ha recurrido a buenas fuentes para su documentación. En primer lugar, los artículos de prensa de la época que en todo el mundo se hicieron eco sobre el caso del primer transexual de la historia que muere en 1931, a los 49 años, a consecuencia de la serie de operaciones a las que se sometió en su gran deseo de ser madre. Y, “Man into Woman”, un libro no autobiográfico, pero que contiene parte de los diarios de Einar/Lili quien escribía sobre sus experiencias, como una forma de terapia y de dar a conocer su “problema”; cartas entrecruzadas entre la pareja, así como también su propia nota necrológica. Recopilados por un amigo tras su muerte, se publicaron bajo el pseudónimo de Niels Hoyer en edición danesa y una en alemán en 1933, con el subtítulo de “La verdadera historia de una milagrosa transformación”.

La versión novelada de Ebershoff  intenta “explorar el espacio íntimo que definía su insólito matrimonio…” Pues en efecto, uno puede preguntarse no sólo por él/ella que lleva su transformación hasta la misma muerte, sino también por ella, su pareja que le acompaña hasta el momento mismo en que por decreto real se ven obligados a separarse.

Pero, ¿solamente lo acompaña? Lo que ha trascendido y se comenta en toda información que se busque es que Lili nació por un pedido de ella. Cuando la cantante de ópera que Greta estaba pintando le falla en su sesión de modelaje, ella le pide a su marido que se ponga el vestido y las medias de seda y que pose para poder terminar el retrato. ¿Sabía ella ya algo de la indefinición sexual de su marido? En todo caso, consintiendo a esta demanda, él encontró algo de un goce ignorado del que luego no pudo ya prescindir.

En la novela es también Greta quien, entre bromas, le da el nombre de Lili. Es así como nace Lili Elbe, que cobra vida propia incluso para el propio Einar, transformándolo no sólo a él sino también la vida de la pareja. Al convertirse en escandalosa la vida que llevaban en Copenhage, se trasladan a París, donde Greta de pintora mediocre en Dinamarca, triunfa con sus cuadros de Lili, quien para entonces ha dejado de pintar para convertirse en modelo exclusiva para su mujer, pero por qué no decirlo también, en “modelo de mujer” o incluso “mujer modelo”, en esa aspiración a La mujer que un transexual persigue: “Me siento pequeña y mona: en realidad no soy nada pequeña ni muy mona tampoco, pero la feminidad conspira para hacerme sentir que sí lo soy. Mi blusa y mi falda recién planchadas son ligeras y brillantes. Mis zapatos hacen que mis pies parezcan más delicados de lo que en realidad son, además de darme una sensación de vulnerabilidad que no me desagrada en absoluto. Cuando salgo a la calle me siento conscientemente preparada para los elogios del mundo, de una forma en que nunca he sentido como hombre.”1

El libro sobre el que se basa, “Man into woman”, se convirtió en polémico en los círculos que estudian la sexualidad. Pues aunque Einar fue diagnosticado primeramente como homosexual, su deseo sexual sorprendía a todos: vestido de hombre deseaba a las mujeres y como mujer gustaba de atraer a los hombres, de ahí que fuese considerado importante en tanto que separa la orientación sexual de la identidad de género.

La empresa cinematográfica ha anunciado estrenar pronto en la pantalla esta historia novelada. Con Nicole Kidman en el papel de transexual y Charlize Theron como Greta. El film está dirigida por Anand Tucker con un guión de Lucinda Coxon y producida por la propia Kidman.

Aunque ficción, en “La chica danesa”, David Ebershoff nos entrega una inquietante versión de ese “espacio íntimo” entre una pareja que se enfrenta al enigma de la sexualidad y sus dificultades.

En él, “algo parecía haberse levantado de repente dentro de Einar, igual que la persiana de la ventanilla, y le permitía ver, más claramente que nunca, que no era más que una máscara. Con sólo quitarse los pantalones y la corbata… aparecía Lili.”2 En ella para “su pobre y pequeña Lili”, “había un pozo sin fondo de tolerancia por todo cuanto hiciera el hombre a quien amaba. Nunca lo cuestionaba, fuera lo que fuese, y ésa era la razón de que hubiese permitido a Lili invadir sus vidas. Cualquier cosa con tal de hacer feliz a Einar, solía decirse. Cualquier cosa.”3

Ficción o no, no se aleja demasiado de una realidad particular.

Miriam Chang. Miembro ELP y AMP. Barcelona.

Notas:

1. Paloma Corredor, “Lili Elbe, la chica danesa”, en: http://suite101.net/article/de-amante-esposo-a-amiga-intima-a246.

2. D. Ebershoff, “La chica danesa”, Ed. Anagrama, Barcelona, 2001, p. 167.

3. Ibid., p. 89.