Resonancias – Tiresias

Resonancias

En las últimas jornadas de la ELP; en su conferencia  de apertura, Miquel Bassols, hacía referencia, a la condena que supone el equívoco permanente entre el goce y el amor, se ama en un lado y se goza en el otro.

Ya Freud lo señalaba en su texto de 1910, “Sobre un tipo especial de la elección de objeto en el hombre”, por supuesto que recortado al sujeto masculino, pero destacando y haciendo hincapiéque las condiciones eróticas , merecen ser sometidas a una elaboración “científica”.

Las condiciones eróticas en los tiempos en que vivimos merecen una elaboración, porque al igual que Freud en su época, podemos decir que nuestra clínica exige cada vez más un análisis riguroso de las formas que toman las modalidades de goce;  como una puesta sobre la mesa de lo que supone hoy, el saber arreglárselas con la sexualidad, ya que no cesamos de decir; premisa fundamental para el psicoanálisis, que nada viene sabido ni prefijado de antemano.

Por algo existen las normas, pero ellas no alcanzan a nombrar y a regular el desanudamiento radical del goce; más bien lo refuerzan.

También sabemos que la degradación de la vida amorosa ya no es patrimonio de los hombres, las mujeres adquieren su protagonismo, ellas también forman parte del colectivo llamado a gozar de los extravíos producidos por la caída de los semblantes. El marco del fantasma se debilita y entonces hay que buscar nuevas formas; esa sería entonces quizás, una apuesta por la invención.

De la degradación de la vida amorosa, justificada y explicada por la fijación edípica pasamos a la exaltación de modos de gozar, que nada quieren saber de las reglas transitadas por la ley del padre, es decir, del malentendido fundamental entre los sexos, poco parece que puede remediarse con el amor, aunque sin duda ayude a velar el intrusismo que supone ese espacio de goce del Otro; alteridad fundamental que bastante nos concierne.

¿Entonces como entender hoy la degradación de la vida amorosa sino como una insistencia de goce que se presenta y orienta una elección? Si el deseo está vivo, eso es una garantía para que el goce no se presente a mano armada; pero aún asíla caída de los velos, tan mencionada en las aportaciones de nuestro congreso, nos muestran que el goce uno, adquiere las formas más vario pintas, en el enredo ficticio con el otro.

Entonces el amor queda degradado porque los modos diversos de satisfacción funcionan como imperativo, el amor es un pretexto interesante para conectarse con el otro, pero en la actualidad con frecuencia eso hace agua, porque en muchos casos en nombre de ese amor, lo que se consiente, no es otra cosa que el soporte del goce que fija ese desencuentro y por ello, la manera descarnada de como se presenta, ofrece poco resguardo para propiciar los juegos del amor.

Al fin y al cabo, como dice E. Laurent en su entrevista para Tiresias;”lo que finalmente se encuentra es el partenaire secreto”. Habrá que encontrar entonces, la manera de anudarlo al amor; tal vez sea esto, una buena salida como invención.

Las Jornadas, han sido por tanto una elaboración;  una puesta a prueba del deseo decidido de hacer existir el psicoanálisis, no solo en su aspecto clínico; con las acertadas aportaciones de los colegas,  sino también a través de la modalidad de los talleres, el intercambio con otras disciplinas que enriquecieron el debate  y dieron cuenta de la vigencia de nuestro discurso. Deseo e invención van de la mano.

Ruth Pinkasz. Miembro ELP y AMP.

 

Referencias bibliográficas:

 

 

Freud S. “Sobre un tipo especial de elección de objeto en el hombre”. Tomo II. Biblioteca Nueva.

 

Laurent E. Entrevista. Tiresias. Boletín. 13ºJornadas. Elecciones del sexo. De la norma a la invención.