Reflexiones sobre las Jornadas – Tiresias

Reflexiones sobre las Jornadas

Nos llegan ecos estupendos que celebran la realización de  estas 13ª Jornadas tituladas “Elecciones del sexo. De la norma a la invención”

Eso nos entusiasma.  El  tema  propuesto evoca y  resuena con las transformaciones de la sexuación, cuestión que nos confronta e interroga en nuestra práctica clínica diaria. Tema que exige al psicoanálisis estar a la altura de estas nuevas formas que tiene lo real del sexo de anudarse con los discursos que dominan nuestra época,  y ello, sin renunciar a la potencia del descubrimiento freudiano y a la elaboración lacaniana que supo orientar ese descubrimiento.

¿Qué se mostró durante estas jornadas? Que los operadores precisos con que cuenta el discurso del psicoanálisis  pueden interrogar y tratar ese real; que son capaces de permitir hacer con los restos, con los trazos que incidieron sobre el cuerpo y así poder alcanzar una invención capaz de enmarcar lo real de un goce que, de otro modo, empujaría a lo peor.

Eso se vio en los casos clínicos, en las preguntas que se articularon alrededor del tema, en la ética en acto en la dirección de la cura, en la orientación, fuera de una moral,  contra el goce cuando éste hace invivible el mundo para tal o cual ser que habla.

Se verificó cómo es posible forjar un arreglo que permita a quien viene a consultar suplir el mal anudamiento con el que se configura su malestar, fuera de toda promesa de felicidad y oferta de habilidades.

El tema nos convocó a una zona, a un campo contaminado por nuevas formas de componer un goce en el que se observa cierta extrañeza por los objetos de los que se acompañan los sujetos hablantes, incluso condiciones extravagantes, solidarias  del discurso que nos baña.

El psicoanálisis no podía permanecer ajeno a tales desplazamientos. Podemos arriesgar la hipótesis de que estas Jornadas provocaron un ánimo alegre -cuya noticia nos fue llegando-quizás, justamente, por encontrar en las diversas exposiciones y  fórmulas que se fueron sucediendo a lo largo de los dos días de trabajo lo que la clínica nos enseña de esa subordinación de los semblantes a lo real y alguna respuesta al tema y a su urgencia.

En nuestra lectura de la buena acogida de estas Jornadas hacemos intervenir, además de lo ya nombrado, varios elementos que las promocionaron de la buena manera. Nuestro diario de a bordo Tiresias, con un espléndido formato abierto a las diversas contribuciones y a la actualidad; nuestro muro en Facebook, utilizado para dar a conocer a la red social nuestro aporte y, cómo no, a la novedad de los Talleres, que permitieron con la invitación a otros saberes, bajo una puesta en forma de los problemas candentes, apreciar los distintos modos de acercarse a  los mismos y cuya urgencia se hizo evidente. Así, fueron tocados los cambios en la familia y sus lazos, la incidencia en la vida diaria de la ciencia y sus hipótesis, las teorías queer y de género y sus arreglos, la pornografía como ejemplo de una de las elevaciones del objeto a su cenit actual en su vertiente de promesa de una satisfacción que no satisface.

Finalmente pero no último, también intervino en la buena marcha, la excelente disposición de todas las comisiones de trabajo, que desde sus lugares de responsabilidad participaron en la gestación y desarrollo de las Jornadas.

Cabe desear que cada una de las próximas  Jornadas que nos reúnan se traduzca en un trabajo y en una affectio societatis tal que nos inviten a seguir en la tarea de hacer de su multiplicidad el hilo conductor de lo que distingue a la Escuela Una.

 

 

Mónica Unterberger y Joaquín Caretti