Violette Leduc y el ravage – Tiresias

Violette Leduc y el ravage

Algunas ocurrencias sobre el film Violette: una vida tormentosa, sus desbordes y su íntima relación con Simone de Beauvoir

Comienzo este escrito recortando un breve dialogo. Violette sufre mareos y pregunta a su madre:

–    ¿Será grave?

–    ¡tonta! deberías estar contenta, es la menopausia, al fin algo malo que es bueno… ¡disfruta! – Responde la madre, riendo.

–    ¿Disfrutar de qué?

–     De estar con alguno…

–     Tendría que ser una persona distinta de la que soy…

–    Se mujer y lo encontrarás, no es una gran ciencia, mira a tu madre…

El estrago no es el efecto de una mala relación con la madre, sino el resultado del saber que una hija espera de su madre sobre qué es una mujer, saber que no hay pero que la madre de Violette cree poseer.

Es así que se podría decir que el estrago es estructural, – cuestión que encontramos en los desarrollos de Freud-  y que introduciría al sujeto en lo ilimitado, propio de la vida erótica femenina.

El estrago sería asíun nombre del goce femenino, presentándose frecuentemente en la exigencia de un amor sin límites.

Violette se nombra como una babosa debajo del estiércol. Busca sentirse vista, amada, o sencillamente acariciada, intentando así horadar un lugar en el Otro, aunque paradójicamente, lo buscase donde sabía que no lo conseguiría.

Violette Leduc – hija bastarda de un hombre de la nobleza- empezóa escribir con desamarres y decepción. Con la certeza de que la fealdad era un pecado mortal, comenzarán a roncar los órganos de su cuerpo.

Su primer libro “La Asfixia”, otra de sus obras “Ravages”, y el que la lanzóa su emancipación fue “La bastarda”. En 1964 recibióel Premio Goncourt

La escritura tuvo efectos cruciales en su vida. Reguló sus desbordes produciendo una suerte de anclaje que acotó sus excesos y le permitió moverse de ese lugar de resto, de escoria, en el que se nombraba como una babosa bajo el estiércol.

Simone de Beauvoir –su mentora y amada-, considera que Violette modificóla relación de la mujer con la literatura, agregando: No conozco más hermosa salvación a través de la literatura aísla las palabras justas.

Si bien Simone de Beauvoir la anima, -como lo señalaba nuestro colega Héctor Caffarena-,  también la empujaba a decirlo todo sobre la sexualidad, el amor y la mujer.  En esa época, la mujer era posicionada como servil y funcional al hombre, Simone de Beauvoir, la empujará a no quedar atrapada bajo el patrón “masculino”,  fálico,  con la devastación y riesgos que esto implicaba.[1]

Sin embargo, la enigmática aventura de la escritura y los efectos de esta, le posibilitaron un amarre, donde la vida se le tornó más soportable.

Sabemos con Freud y Lacan que los artistas nos llevan la delantera a los psicoanalistas; y que no se trata de hacer psicoanálisis aplicado.

Ahora bien, ¿la delantera en quéy cómo?…, se trata de cómo los artistas, a través de sus “artefactos”se las arreglan con los desvaríos de lo real.

Violette, en esos bordes delicados, casi borrados, ilimitados de su extravío, hizo escritura, una manera de cernir el vacío, o el sin límite del goce femenino sin anclaje en lo fálico.

Evoco para cerrar a Clarice Lispector quien también nos invita a través de su escritura a bordear el vacío, parecería que en el intento de hacerse cargo del mismo, de colmarlo, lo delimita, lo bordea.

 

Silvia Bermúdez . Miembro EOL y AMP. 

 

 

[1] Va de su suyo que tenemos que considerar aquella época