Entrevista Hugo Álvarez Gómez: “Escribir es la mejor manera que he encontrado de mantener un diálogo con los demás” – Tiresias

Entrevista Hugo Álvarez Gómez: “Escribir es la mejor manera que he encontrado de mantener un diálogo con los demás”

Hugo Álvarez Gómez es dramaturgo y director de escena, cofundador de la compañía El Dilema Teatro. Entre sus obras destacan Hormigas (2006), Pequeño Vals (2007), Perseus A (2009), Hielo para masticar (2010), Fátima (2011) y Maracuyá (2013). Actualmente se encuentra inmerso en el montaje de Los gatos pardos (2014). 

Enlaces: Con motivo de las XIII Jornadas de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis: Elecciones del sexo. De la norma a la invención, que tendrán lugar en Madrid el 6 y 7 de diciembre de 2014, desde el Equipo de Enlaces del Comité General de Organización de las Jornadas, queríamos hacerte algunas preguntas para Tiresias.

En tu última obra nos sorprendiste con una comedia, Maracuyá. Una comedia que dice ser ligera y que sin embargo no deja de estar plagada de pliegues y vueltas, como es habitual en tus obras. Ya el título de la misma, Maracuyá, que es presentada como la fruta de la pasión al comienzo de la obra, al final remite a un nido de moscas. Dice uno de tus personajes: “Somos como moscas, dando tumbos y sin saber donde acabar”. En esta línea, en la obra, se nos presentan tres personajes, un hombre homosexual, una mujer heterosexual en un particular proceso de transformación, y un hombre bisexual. Entre los tres aparecen múltiples contradicciones y enredos varios, pero cada uno de ellos parecen nadar en una profunda soledad y desorientación. Queríamos preguntarte por qué esta configuración de personajes, qué quieres mostrar a través de ellos.

Hugo Álvarez Gómez: Creo que sólo he intentado hacer un retrato de cómo se siente una gran parte de la gente que me rodea y en ocasiones, yo mismo. Son personajes que podrían ser amigos míos y ese caos por el que transitan, un mundo que conozco. Con Maracuyá he querido hablar del tipo de relación en el que te dejas arrastrar por el morbo que produce lo prohibido, aunque sea un auténtico despropósito. No por el hecho de probar cosas nuevas o arriesgar, sino porque a veces sabes que emocionalmente te lleva a un callejón sin salida. Es absurdo querer vivir en un sempiterno estado de enajenación mental porque el enamoramiento se acaba pero algunas personas parecen estar enganchadas a ese bucle en el que si no sufres, no tienes el menor interés. Tiene que ver con lo que a mí me parecen las leyes que ha dictado siempre la modernidad; lo eterno no existe, las ataduras tampoco y ten claro que tú como individuo tienes todo el derecho a hacer lo que te dé la gana.

La obra ensalza el “amor fou”, como dirían los franceses. El problema que veo es que es una filosofía que puede resultar muy egoísta y estos personajes es lo único que conocen, ninguno quiere asumir responsabilidades tomando una decisión. Lo dejan todo al azar. Y ser apasionado es fundamental pero también hay que tener un poco de perspectiva.

Enlaces: Para los psicoanalistas cada sujeto inventa su relación con lo sexual, que no quedará reducida a ningún intento de normativización, sea este del tipo que sea. Digamos que para los seres humanos la sexualidad es siempre problemática y precisa de una invención singular. Nos gustaría preguntarte si encuentras alguna conexión de estas afirmaciones con algo de tu obra donde se ve bien como para cada uno de los personajes, mas allá de sus identificaciones y elecciones sexuadas, hay siempre algo problemático que les causa y causa problemas en relación a la sexualidad.

Hugo Álvarez Gómez: Para mí hay una conexión en la medida en que estos personajes no quieren ponerse límites cuando exteriorizan su sexualidad pero inconscientemente están marcados por conductas que ellos ven como especiales. Es todo una ilusión porque no inventan nada, se guían por normas que han ido estableciendo poco a poco con lo que el mayor conflicto surge cuando tienen que enfrentarse a una situación inesperada. Temen salirse del guión establecido. Como todos en mayor o menor medida, por otra parte.

Enlaces: A la vez en la obra se muestra bien como ciertas posiciones aparentemente mas abiertas pueden resultar tremendamente conservadoras. Hay algo que parece insiste en tus obras, ese reverso de ciertos ideales y semblantes. En Maracuyá de la fruta de la pasión al nido de moscas, en Fátima de la verdad y el bien a lo mas terrorífico. ¿De dónde parte esta particular mirada tuya del ser humano?

Hugo Álvarez Gómez: Me interesan mucho los extremos y las contradicciones, los pequeños espacios donde nos encontramos desprotegidos y desorientados, sin saber qué hacer. Las situaciones que nos ponen a prueba como personas y como sociedad, las paradojas y por supuesto, lo paranormal. No creo que al escribir cuente historias extraordinarias pero si busco analizar desde una situación particular temas que en un momento dado me parecen interesantes para conocer vagamente algo más acerca de quiénes somos.  

Enlaces: El amor es el gran perjudicado en este lío de relaciones entre los tres personajes y aparece como lo mas complicado para cada uno de ellos. Rechazado, casi imposible, y en el algún momento de la obra sustituido por la droga. Qué nos puedes decir de esto.

Hugo Álvarez Gómez: Ahora mismo y por mi humilde experiencia al respecto, creo que el amor de pareja no es algo para todo el mundo. Sobre todo si te amas a ti mismo por encima de los demás. Puede que muchas veces esté sobrevalorado y se tienda a divinizar un estado de ese amor, más que al “amor” en sí. Por mucho que te fotografíes, beses, abraces, grites y des la murga a tus conocidos con tu relación sentimental, tú forma de amar no vale más. Y desde luego, tampoco creo que se trate de reducirlo todo al sexo desenfrenado. Para mí va más allá, con momentos álgidos y caídas, con dudas y miserias. El cariño, la intimidad, la confianza, la responsabilidad. En este trío cada uno lo entiende a su manera, Macarena aboga por el lado más romántico, Daniel parece estar de vuelta de todo y Álvaro sabe que un sentimiento así existe pero para él cómo quién oye llover. Un tema universal del que he querido extraer esa parte que tanto gusta pero que puede acabar con similares consecuencias a las de cualquier droga. Marcha en paralelo a sus tres protagonistas, enganchados a vivir la euforia del presente ante un futuro que se presenta vacío.

Enlaces: Es difícil que el público no salga de alguna manera tocado de tus obras. Queríamos preguntarte de dónde parten las obras que escribes o por qué esta escritura.

Hugo Álvarez Gómez: Normalmente escribo a partir de una idea que me ronda la cabeza e intento llevarla a cabo poniéndome trabas. Me causo problemas para descubrir caminos que no me resulten fáciles y así crear algo distinto. También uso mucho la intuición y procuro estar al tanto de todo lo que me pueda ayudar a tener referentes y una cultura que veo necesaria para poder hacer algo que merezca la pena. Por el momento he escrito obras que me gustaría ver representadas en un teatro, espectáculos que no me perdería. Me alegra ver que desconocidos se interesan por mi trabajo ya que pienso mucho en el público, aunque no tanto en qué le puede gustar si no en cómo lograr ofrecer obras con un mínimo de calidad para el espectador. Supongo que, como en realidad no soy muy sociable, escribir es la mejor manera que he encontrado de mantener un diálogo con los demás.

 Entrevista realizada por Blanca Cervera, socia sede Madrid de la ELP.