Alison Bechdel, un “work in progress” – Tiresias

Alison Bechdel, un “work in progress”

Si bien los dos libros de Alison Bechdel, “Fun Home” y “Eres mi madre?” (1)están separados por casi siete años, constituyen una unidad en tanto relato autobiográfico. Pertenecen a la llamada “novela gráfica”, un género que ha dado obras remarcables – pienso en el “Maus” de Art Spiegelman-. Los dos libros de Bechdel están subtitulados como “drama cómico” o “tragicomedia” y es así como ella califica su novela familiar.

 

No sería justo leerlos sólo bajo la perspectiva del  “género”  como tampoco  hacer con ellos “psicoanálisis aplicado”. Si bien ambos tratamientos están justificados puesto que la misma  Alison Bechdel reconoce en ellos algo más que una fuente de inspiración, de todos modos no sirven para dar cuenta de su singularidad. La novela familiar que elabora responde a la necesidad  de encontrar respuestas para sus enigmas subjetivos. Además  ella sabe  que “con la ficción se consigue una verdad más profunda que los hechos” (2)

 

“Fun Home” se centra fundamentalmente en su infancia y en resolver el secreto familiar: un padre homosexual que no “salió del armario” y que supuestamente terminó por suicidarse para no afrontar el escándalo. Él era un profesor de inglés que estaba obsesionado con el diseño de interiores y pasaba todo su tiempo libre con la restauración y redecoración de la casa de estilo gótico. Pero también había heredado la funeraria familiar y tuvo  que ocuparse del “arreglo” de cadáveres. La relación entre una cosa y otra se establece de forma excelente: “ese velo de lo imaginario suspendido sobre la vida real era, después de todo, la especialidad de mi padre”. ¿ Y qué “arreglo” hace Alison Bechdel con esas marcas? Una obra singular en la que la elaboración gráfica, el ensamblaje entre texto e imágenes es peculiar. Así explica cómo realiza ese trabajo:

 

https://www.youtube.com/watch?v=cumLU3UpcGY

 

Si bien este estilo no es nuevo en Alison Bechdel puesto que sostuvo durante 25 años (1983-2008) una tira muy conocida por el lugar que ocupó en el movimiento lésbico americano – “Dykes to Watch Out For” (“Unas bollos de cuidado”, Edit. La Cúpula)-, los dibujos de estos dos últimos libros muestran una distribución espacial que se revela muy adecuada para sus asociaciones metonímicas.  En muchas viñetas, aparecen estratos superpuestos que permiten la coexistencia temporal de diversos planos y no son ajenos a la elaboración onírica. Según la autora, “una manera psicoanalítica de pensar”. En fin, ese privilegio metonímico tiene en Alison Bechdel toda su importancia. Pero también hay que decir que el dibujo gráfico permite un marco para  el deslizamiento de asociaciones que en un texto narrativo podría resultar infinito.

 

Las referencias literarias encuentran sus estratos en las viñetas y revelan también el  lugar que ocupan en la  vida familiar. No son para nada banales puesto que incluso “formatearon” esa vida. Tal es el caso del padre. Alison Bechdel sostiene el paralelismo entre la lectura que él realizaba de Scott  Fitzgerald  y el derrotero de su propia vida. A veces, la tragedia se vuelve cómica. “Se parecía a Gatsby o, cuando menos, a Robert Redford en la película de 1974”.  El gusto por la jardinería y los arreglos florales remiten al jardín de Swann para concluir: “si alguna vez ha habido un marica mayor que mi padre ese fue Marcel Proust”. Sería erróneo sacar la impresión de que nos encontramos frente a una hija irreverente. Todo lo contrario. El libro comienza con la imagen de un juego acrobático de su infancia –Juegos de Ícaro– donde el padre sostiene “en equilibrio perfecto” a la niña que planeaba sobre él. Pero en esta reconstrucción mitológica, es el padre “quien cayó en picado desde el cielo”. El libro termina con la misma imagen, esa niña saltando a la piscina “y él estaba allí paracogerme”.  Una cuestión importante es el sentimiento de culpa por suponer que el padre se habría suicidado poco después de que la hija comunicara su homosexualidad. Su conclusión es lúcida; confirmar que su muerte “no había tenido nada que ver conmigo” implica “renunciar a este últimoy frágil vínculo”(3)

 

Este primer libro aparece en 2006 y gozó de una excelente recepción con distinciones notables (4)  En 2012 aparece “¿Eres mi madre?”. Decir que el libro está dedicado a la relación con su madre así como el anterior trata de su padre, puede resultar un tanto maniqueo. Comprobamos que se trata de un work in progress. Pero a su vez, ese trabajo es también objeto o material del libro. Es cuando constatamos de manera muy palpable cómo su creación responde a una necesidad subjetiva. En una viñeta, Alison dice en su sesión de terapia: “La cuestión es que no puedo escribir el libro hasta que consiga sacármela de la cabeza -su madre- ¡Pero la única forma de sacármela de la cabeza es escribiendo el libro! Es una paradoja” (5) Sólo queda decir que afortunadamente sus terapeutas no impidieron ese trabajo.

 

Las referencias literarias y psicoanalíticas, encuentran también sus estratos en las viñetas de este segundo libro. Destaca el seguimiento que hace de la teoría y vida de Donald Winnicott que comparte espacio con la omnipresente Virginia Woolf. La relación entre la madre y su bebé, los objetos transicionales, “la madre suficientemente buena”, el caso Piggle, etc., muestran el resultado de una investigación notable. A veces, el lector no puede dejar de reír. Por ejemplo cuando en terapia, Alison dice que hubiera preferido que Winnicott fuese su madre. Debo decir que este efecto cómico puede producirse a pesar de la intención seria de la argumentación. Es lo que me produjo la lectura del diálogo entre Alison y su madre que comparte espacio con las teorías de Winnicott en las últimas viñetas (6). No puedo resistirme a reproducirlo.

 

Alison: Te voy a hacer una pregunta. No puedes pensarlo, sólo di lo primero que se te ocurra.

Madre: vale

A: ¿Qué fue lo más importante que aprendiste de tu madre?

M: que los niños son más importantes que las niñas -ella contestó sin alterarse.

A: ¿en serio?

M: Oh, sí. Ella veneraba a Joe y a Andrew (los hermanos mayores de mamá)

(Estrato superior) Winnicott dio una charla sobre feminismo a la liga progresista.

A: Pero…¡Pero tú también venerabas a John y a Cristian! (hermanos de Alison)

(Estrato superior) Algunas de las cosas que dice son típicas de aquella época. “La envidia de pene es un hecho”.

A: Si tanto te importó que tu madre lo hiciese ¿por qué lo repetiste?

(Estrato superior) Pero después Winnicott recuerda a la audiencia que la envidia masculina hacia las mujeres es incalculablemente mayor”

M: Oh, yo fui mucho menos mala que ella.

 

Los dos libros son fruto de una elaboración subjetiva que revelan una honestidad y dignidad notables. Y con su arte, Alison Bechdel logra producir una obra singular donde late su ingenio. Precisamente, por ese carácter “genial”, hace pocos días recibió la beca que otorga la Fundación Mac Arthur. Esta beca es un premio que goza de prestigio y se otorga a quienes”demuestran méritos excepcionales y prometen un continuo y mejorado trabajo creativo”. Efectivamente, el work in progress, continúa.

 

Estela Paskvan. Miembro de la ELP y de la AMP. Barcelona

 

(1)  Alison Bechdel, “Fun Home”, Reservoir Books, España, Sexta edición, 2013

Alison Bechdel, “¿Eres mi madre?”,  Reservoir Books, España,  Primera edición, 2012

(2)   ¿Eres mi madre?, p.29

(3)   Fun Home, p.86

(4)  Su traducción vendió en España -hasta 2012- 10.000 ejemplares.

(5)  ¿Eres mi madre?, p. 23

(6)  “¿Eres mi madre?”, p. 263-264